no esperar a tocar fondo para cambiar
no esperar a tocar fondo para cambiar
no esperar a tocar fondo para cambiar

Suscríbete y descarga gratis nuestro Manual de toma de conciencia en el momento presente + 40 tarjetas de acciones mindfulness

Por qué no esperar a “tocar fondo” para pedir ayuda

Al igual que posponemos la alarma por la mañana para dormir “sólo 5 minutitos más”, solemos posponer la decisión de pedir ayuda.

El problema es que esos 5 minutos de más se suelen convertir en 20, y al final acabamos teniendo que hacerlo todo más rápido para que nos dé tiempo a llegar al trabajo, y a veces, ni siquiera nos da tiempo.

Quizá llegar al límite con la hora mañanera no es algo que nos pueda perjudicar gravemente, pero posponer la alarma de pedir ayuda sí que puede tener efectos en nuestra calidad de vida y en nuestro bienestar.

Señales de haber “tocado fondo”

    El momento de pedir ayuda es muy personal, porque los límites emocionales de cada uno también lo son. Además, las señales de “tocar fondo” de cada persona varían según la situación y las características individuales.

    Sin embargo, como seres humanos compartimos algunas alteraciones y señales que pueden indicarnos cuándo estamos cerca de ese límite personal:

    –          Te notas con nerviosismo durante el día y te cuesta recuperarte al final del día de todo el ajetreo.

    –          Tienes dolores y tensiones difusas que duran en el tiempo.

    –          Tienes la sensación de que no llegas a todo.

    –          Te irritan hasta los detalles más pequeños, como los ruidos.

    –          Notas que tienes alteraciones en los patrones de sueño: te cuesta conciliar el sueño, tienes despertares en mitad de la noche o te despiertas antes que la alarma…

    –          Se altera el apetito: tienes más ganas de comer entre horas o se te cierra el estómago.

    –          Tienes problemas de concentración, te distraes o notas que tu rendimiento en las tareas ha bajado.

    –          Te apetece estar sin gente alrededor o te incomoda tener momentos a solas contigo.

    –          Tienes menos ganas de hacer cosas que te gustan, sientes desgana frente a tareas cotidianas.

    –          Sientes falta de motivación por las cosas, y desconexión contigo y con los demás.

    Consecuencias negativas a largo plazo de tocar fondo

    • Falta de energía, pérdida del sentido de la propia vida, agotamiento. 
    • Menor rendimiento, sensación de fracaso y descontento con uno mismo.
    • Empeoramiento de las relaciones sociales (no puedo estar para mí ni para otros) y desconexión de los demás (por no abrirme o tomar distancia).
    • Acudir a comportamientos de afrontamiento desadaptativos (buscar maneras de anestesiar el malestar con vicios, consumo de sustancias y otros comportamientos adictivos.

    Si nos fijamos bien, podemos darnos cuenta de que “tocar fondo” puede suponer un desgaste en muchas áreas de nuestra vida: puede afectar a nuestras relaciones personales, nuestro trabajo, nuestros hobbies, nuestro descanso, nuestra alimentación… y todo esto, mantenido en el tiempo, puede implicar perder calidad de vida. Aguantar y aguantar sólo hará que agotemos nuestros recursos, y que lleguemos más cansados y perjudicados al momento de pedir ayuda. 

    no esperar a tocar fondo para pedir ayuda

    Imaginemos que aparece una gotera en casa. Podemos poner un cubo debajo para que vaya recogiendo el agua, y esto funcionará por un tiempo, ya que la gota, de manera individual, no es dañina. Sin embargo, a medida que pasa el tiempo, el cubo se va llenando, y lo que antes era una gota se ha convertido en un litro. Si el cubo llega a rebosar y no nos damos cuenta, puede estropearnos el suelo o inundarnos la habitación. Y así, lo que en un principio habría requerido de un momento para arreglarlo, acaba provocando un mayor gasto de tiempo y de recursos. 

    ¿Por qué nos cuesta tanto pedir ayuda?

      Las razones por las que aguantamos hasta “tocar fondo” pueden ser muy variadas, y dependen en cierta medida de nuestra propia historia y de nuestros recursos. No obstante, existen ciertas ideas compartidas que pueden influir en que nos sumerjamos en ese mar de malestar y alarguemos ese momento de pedir auxilio.

      “Pedir ayuda nos hace personas débiles, porque no hemos sido capaces de salir adelante por nuestro propio esfuerzo”. Quizá nos exigimos ser “fuertes” y tener la capacidad de “poder con todo” por nuestra cuenta; queremos ser personas independientes y autosuficientes, porque eso nos hace sentir orgullosos de nosotros mismos. La realidad es que cada persona tiene unas fortalezas, unas capacidades y también unas limitaciones. Somos seres interdependientes, lo que quiere decir que a veces necesitamos de los demás para conseguir nuestros objetivos y aprender nuevas habilidades. Pedir ayuda puede exponer nuestra vulnerabilidad, pero también nos acerca a quienes se la pedimos, y con ello, podemos incluso reforzar su autoestima.

      “Solo yo puedo salir adelante, nadie puede hacerlo por mí”. Si bien es cierto que cada uno debe responsabilizarse de su proceso o de tomar acciones que le lleven a mejorar o salir de la situación en la que se encuentra, no tenemos porqué hacer el camino en soledad. Pedir ayuda y permitir que nos acompañen implica tener un apoyo en los momentos complicados. Además, dos cabezas piensan más que una, y eso nos permite tener acceso a nuevas perspectivas que amplifiquen las alternativas y la manera de enfrentar los problemas. Compartir lo que nos preocupa nos da la oportunidad de aprender nuevas formas de afrontarlo, aún siendo cada persona la que debe hacerlo.

      “Hay gente que está peor que yo”. Comparar nuestra situación con la de otras personas nos puede ayudar a reducir un poco la intensidad o relativizar nuestro malestar, porque siempre va a haber gente mucho peor. Sin embargo, no es incompatible con que uno pueda aprovechar las propias circunstancias para mejorar su bienestar. Ayudar y recibir ayuda no es limitado, y merecemos pedir ayuda aún cuando haya gente que también la necesite.

      no esperar a tocar fondo para resurgir

      Puede haber otras razones como la economía, la propia organización del tiempo, o circunstancias laborales que también nos compliquen el pedir ayuda. Siendo conscientes de ello, debemos tener en cuenta también que priorizarse siempre nos encaminará hacia un mayor bienestar, y podemos buscar maneras que se adapten a dichas circunstancias.

      Si somos capaces de flexibilizar y poner a prueba estas creencias, estaremos más cerca de poder “salir del pozo”, porque estaremos dispuestos a alargar nuestra mano para que otro nos la coja y nos ayude a impulsarnos. 

      Podemos pedir ayuda a personas de nuestro entorno con las que nos sintamos en confianza y con seguridad de que van a cuidarnos al mostrar nuestro lado más vulnerable. Si esto ya lo hemos intentado y no ha funcionado o no ha sido suficiente, pedir ayuda profesional siempre es una buena opción para poder trabajar en aspectos más específicos.

      ¿Y por qué confiar en la psicoterapia para pedir ayuda?

      • La terapia es un espacio sin juicios, donde predomina la empatía, el entender a la persona en su contexto y la validación emocional
      • En terapia no se dan consejos, que a veces no contribuyen a que nos sintamos capaces. Aunque se pueden mandar tareas para casa, no se habla de lo que la persona debe o no hacer, sino que se parten de objetivos y acciones consensuadas según los valores de quien viene. 
      • La psicoterapia permite observar el propio contexto desde fuera, hablar de él y tener una perspectiva más distante, lo cual puede aportar claridad. No es lo mismo intentar salir de un laberinto estando dentro que pudiendo verlo desde arriba.
      • El terapeuta es una persona externa a ese contexto, lo cual permite un mayor distanciamiento emocional a la hora de hablar de temas difíciles, algo que puede resultar más complicado cuando hablamos con familiares o amigos con los que tenemos mucho vínculo y a quienes les puede doler mucho vernos sufrir. El terapeuta puede emocionarse o sentirse cercano a la persona, pero no se implicará tanto emocionalmente como lo haría alguien de nuestro entorno, y eso es lo que permite aportar una perspectiva distinta. 
      • La psicoterapia puede ser un espacio libre y seguro para poner a prueba habilidades comunicativas o expresar emociones que no son permitidas en otros momentos de nuestro día. 

      Esperamos que este artículo te haya ayudado a aclarar un poco para que dejes de hacer submarinismo en las profundidades del malestar que se puede crear con una sola gotera, y te animes a sacar la mano a flote para que otros puedan ayudarte. Nosotras en psicologiamariapalau.com estaremos encantadas de acompañarte si así lo quisieras..

      ¿Charlamos? Contáctame ➡

      No sabes si la terapiaonline te puede ayudar? Contáctanos y compruébalo por tí mismx.

      Una de nuestras especialistas se comunicará contigo en la mayor brevedad posible.

      ¿Charlamos? Contáctame ➡

      No sabes si la terapiaonline te puede ayudar? Contáctanos y compruébalo por tí mismx.

      Una de nuestras especialistas se comunicará contigo en la mayor brevedad posible.

      Tus datos serán tratados por MARÍA PALAU BATET, con la finalidad de enviarte nuestros boletines informativos a tu correo electrónico. La legitimación del tratamiento es tu consentimiento, que podrás retirar en cualquier momento. Tus datos no serán cedidos a terceros. Tienes derecho a acceder, rectificar y suprimir tus datos, así como otros derechos como se explica en nuestra política de privacidad: adelopd.com/privacidad/psicologia-maria-palau *

      Nuestras Reseñas

      Sergio Tarilonte Santos
      Llevo varios meses en terapia online con María Arrizabalaga y solo puedo decir que estoy encantado. Gracias a poner en práctica todo lo que fui trabajando con ella, sesión tras sesión, puedo decir que he podido salir de una etapa oscura en la que no veía el final del túnel. A pesar de encontrarme bien ahora, sigo yendo porque me apetece seguir conociéndome a mí mismo y aprender a gestionar situaciones que me va poniendo la vida. María sabe escuchar muy bien, comprende mi intrincada mente y ha sabido ponerme en el camino correcto con las herramientas adecuadas. Siempre le estaré agradecido por todo lo que me ha ayudado.
      Eva González Marcote
      Durante los últimos meses, he estado trabajando con Rocío en sesiones de terapia, y ha sido una experiencia muy gratificante. Me ha permitido reorganizar mis pensamientos y encontrar claridad. En cada sesión, Rocío identifica con precisión los aspectos que requieren atención, lo que ha facilitado mi evolución personal de manera gradual pero significativa. Además, su habilidad para mantener las sesiones amenas ha hecho que el proceso sea aún más enriquecedor. Muchas gracias por vuestro trabajo! 🙂
      Meritxell Donyate
      Estoy muy contenta de haber encontrado el servicio de terapias online de Maria Palau y su equipo. Trabajo en remoto, y paso mi vida dividida entre dos puntos, por lo que el hecho de que la terapia sea online me facilita muchísimo la vida. Además estoy encantada con mi psicóloga Maria, desde el minuto uno me sentí súpercómoda con ella, me transmite mucha tranquilidad y seguridad, y con su ayuda y mi trabajo individual he notado mejora en pocos meses. No puedo más que agradecer el trabajo de este equipo y recomendarlas encarecidamente.
      Maria Pilar Batet Jiménez
      Un equipo de grandes profesionales!
      Miguel In
      Recomiendo absolutamente este gabinete. La primera sesión fue en noviembre de 2023 y desde entonces no he hecho más que mejorar. Esta mejora, no obstante, se la debo en especial a la psicóloga María Arrizabalaga, quien desde el primer día estuvo proporcionándome herramientas para poder avanzar. Su atención ha sido absolutamente adecuada, empática, agradable y profesional. En ningún momento me he planteado que la terapia no funcionara y, por otra parte, por primera vez he esperado con ganas el día de sesión para que siguiera ayudándome. Recomiendo cien por cien "Psicología María Palau" y, sobre todo, agradezco a María Arrizabalaga su atención.
      Mireia Mollar Gumbau
      Estoy enormemente agradecida por el trato adquirido y por los magníficos resultados que he conseguido. Estoy completamente satisfecha de la ayuda recibida y por supuesto gracias a Rocío por acompañarme en este camino. Poniendo de tu parte y siendo constante en cuanto al trabajo exigido, obtendrás resultados espléndidos como los que yo he alcanzado sin ser consciente de ello. No hay mayor regalo que adquirir por uno mismo conocimientos y aprendizajes que te sirven en el día a día. Si quieres puedes. Muchas gracias equipo. Felices fiestas. Una salutación.
      fifi fernandez
      Desde mi primera sesión ya sabía que era la mejor decisión que había tomado para mi...sólo palabras de admiracion y gratitud para ella y su equipo.
      Sara Matias Marcos
      Me paso por aquí porque me siento infinitamente agradecida a Rocío. La conocí por casualidad, qué suerte! Y decidí seguir con ella en su cambio. No sé cómo lo hace...pero estoy sanando la culpa enquistada que llevaba en mi 40 años. Gracias Rocío, por ser tan buena profesional y enseñarme a hablarme bonito☺️

      ¿Te gustaría saber más?

      Soy  psicóloga sanitaria y trabajo con diferentes problemáticas relacionadas con el estado de ánimo, ansiedad, situaciones vitales estresantes (problemas familiares, laborales, de pareja…), relaciones sociales y autoestima tanto en adultos como en jóvenes.

      Siempre he tenido mucho interés en investigar sobre el cerebro y la conducta humana, y por ello, combiné el grado de Psicología con la colaboración en un grupo de investigación en psicobiología. Al terminar la carrera, realicé el Máster en Psicología General Sanitaria.

      Actualmente, combinándolo con mi trabajo como terapeuta, estoy haciendo el Doctorado en Psicología en la Universitat Jaume I, investigando sobre el uso de las nuevas Tecnología de la Información y la Comunicación (TICs) en la terapia psicológica, como son el uso de la realidad aumentada y la terapia online.

      Nº Colegiada: CV16304

      Soy  psicóloga sanitaria y trabajo con diferentes problemáticas relacionadas con el estado de ánimo, ansiedad, situaciones vitales estresantes (problemas familiares, laborales, de pareja…), relaciones sociales y autoestima tanto en adultos como en jóvenes.

      Siempre he tenido mucho interés en investigar sobre el cerebro y la conducta humana, y por ello, combiné el grado de Psicología con la colaboración en un grupo de investigación en psicobiología. Al terminar la carrera, realicé el Máster en Psicología General Sanitaria.

      Actualmente, combinándolo con mi trabajo como terapeuta, estoy haciendo el Doctorado en Psicología en la Universitat Jaume I, investigando sobre el uso de las nuevas Tecnología de la Información y la Comunicación (TICs) en la terapia psicológica, como son el uso de la realidad aumentada y la terapia online.

      Nº Colegiada: CV16304

      Entradas relacionadas

      Entradas Realacionadas

      Suscríbete y descarga gratis nuestro Manual de toma de conciencia en el momento presente + 40 tarjetas de acciones mindfulness imprimibles